En resumen
- La normativa chilena limita la caída de tensión a 3 % por circuito y 5 % en total (RIC N°03).
- Un cable puede soportar la corriente y aun así no cumplir: hay que calcular las dos cosas.
- No calcularla se paga en energía perdida, equipos dañados y fallas difíciles de rastrear.
¿Qué es la caída de tensión?
Todo cable tiene resistencia. Cuando circula corriente, parte de la tensión se queda en el camino y se transforma en calor, de modo que a tus equipos les llega menos de lo que sale del tablero. Esa diferencia es la caída de tensión.
Crece con tres factores: mientras más largo es el cable, más corriente transporta y más delgado es, mayor es la caída. Por eso es un problema típico de galpones, bodegas, plantas, bombas, portones y cualquier equipo alejado del tablero.
Lo que exige la normativa
En Chile, las instalaciones de consumo se rigen por el Decreto Supremo N°8 y sus pliegos técnicos RIC. El RIC N°03, en su punto 5.1.3, fija dos límites que todo proyecto debe cumplir:
En una red de 220 V, el 3 % equivale a 6,6 V y el 5 % a 11 V. Parece poco, pero un circuito largo o subdimensionado lo supera con facilidad, como verás en el ejemplo.
Los riesgos de no calcularla
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Motores que se calientan y pierden fuerza
Con menos tensión, un motor toma más corriente para hacer el mismo trabajo y se calienta más. Su par de arranque cae con el cuadrado de la tensión: con 10 % de caída pierde cerca de 19 % de fuerza al partir.
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Energía que pagas y se pierde
La tensión que se queda en el cable se convierte en calor. Esa energía la registra tu medidor y la pagas en cada boleta, pero nunca llega a tus equipos.
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Equipos que fallan o se reinician
Variadores de frecuencia, PLC, fuentes de poder y equipos de refrigeración pueden detenerse por baja tensión o sufrir fallas intermitentes, que son las más difíciles de diagnosticar.
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Cables y conexiones más exigidos
Más pérdidas significan más calor en el cable, en las uniones y en los bornes. Si además el conductor trabaja cerca de su capacidad, su aislación envejece antes de tiempo.
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Protecciones que pueden no actuar a tiempo
En circuitos largos, la resistencia del cable limita la corriente de cortocircuito. Si no se verifica, el automático podría no disparar de forma instantánea ante una falla.
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Observaciones ante la SEC
Un proyecto que no cumple el RIC N°03 puede ser observado al declararlo. Corregirlo después de instalado significa cambiar cables, canalizaciones y protecciones.
Un ejemplo con números
Un taller alimenta una máquina de 20 A en 220 V monofásico, a 40 m del tablero, con cable THWN en tubería sobre muro (método B1 del RIC N°04). La pregunta habitual es: ¿qué cable aguanta 20 A? El de 2,5 mm² soporta 21 A, así que en apariencia basta. Pero falta revisar la caída de tensión:
| Sección | Soporta | Caída de tensión | Llega a la carga | Pérdida en el cable | RIC N°03 (3 %) |
|---|---|---|---|---|---|
| 2,5 mm² | 21 A | 14,2 V · 6,45 % | 205,8 V | 284 W | No cumple |
| 4 mm² | 28 A | 8,8 V · 4,01 % | 211,2 V | 177 W | No cumple |
| 6 mm² | 36 A | 5,9 V · 2,68 % | 214,1 V | 118 W | Cumple |
Cálculo con cable cableado de cobre a 70 °C (resistencia de la Tabla 4.1 del RIC N°04 corregida por temperatura), factor de potencia 1 y capacidad de corriente de la Tabla 4.4, método B1, a 30 °C de ambiente.
El cable de 2,5 mm² aguanta la corriente, pero deja más del doble de la caída permitida. Recién el de 6 mm² cumple la norma. Y la diferencia no es solo normativa: con 6 mm² se dejan de perder 166 W en el cable, unos 500 kWh al año si el circuito trabaja 10 horas diarias, 300 días al año. Multiplícalo por el valor del kWh de tu boleta y por cada circuito largo de tu instalación.
La regla
La sección correcta es la mayor entre la que exige la capacidad de corriente y la que exige la caída de tensión. Revisar solo una de las dos es la causa más común del problema.
Puedes repetir este cálculo con los datos de tu propio circuito en nuestra calculadora de caída de tensión, que usa los valores oficiales de los RIC N°03 y N°04.
Señales de que tu instalación tiene caída de tensión
- Las luces bajan de intensidad o parpadean cuando arranca un motor.
- Motores que se calientan más de lo normal o cuestan para partir.
- Equipos que se reinician, marcan alarmas de baja tensión o se detienen sin motivo claro.
- Cables, enchufes o bornes del tablero tibios o calientes al tacto.
- Ampliaciones hechas “colgándose” de circuitos existentes, sin recalcular.
- Consumos alejados del tablero: bombas, portones, galpones o iluminación exterior.
Cómo evitarla
Calcular antes de instalar
Dimensionar cada circuito por capacidad de corriente y por caída de tensión, y quedarse con la sección mayor. Puedes hacer una primera estimación en la calculadora de selección de conductor.
Acortar los recorridos
Ubicar tableros o subtableros cerca de las cargas grandes reduce la longitud de los circuitos y, con ello, la caída.
Distribuir en trifásico cuando corresponda
Para la misma potencia, un circuito trifásico lleva menos corriente por conductor y tiene menos caída que uno monofásico.
Medir la instalación existente
Un analizador de calidad de energía registra durante días la tensión real que llega a los equipos, y la termografía detecta cables y conexiones con temperatura anormal antes de que fallen.
Hacerlo con un instalador autorizado SEC
El cálculo y la declaración de la instalación deben quedar a cargo de un instalador eléctrico autorizado, que responde por el cumplimiento de la normativa.
Bentz Ingeniería
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Fuentes
- SEC, Pliego Técnico Normativo RIC N°03: Alimentadores y demanda de una instalación (PDF)
- SEC, Pliego Técnico Normativo RIC N°04: Conductores, materiales y sistemas de canalización (PDF)
Artículo informativo. Los valores del ejemplo son referenciales y no reemplazan el cálculo de un instalador eléctrico autorizado para cada caso.